CNT se solidariza con el Hotel Bauen, “ejemplo mundial de autogestión”

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El sindicato CNT ha mostrado su solidaridad con el Hotel Bauen, una emblemática empresa argentina que fue recuperada por sus trabajadores y que ahora, a 11 años de iniciar su ejemplar modelo de autogestión, enfrenta una orden de desalojo. “Este hotel estuvo ligado a la dictadura genocida que encabezó Videla. Hoy, sus antiguos dueños vuelven a arremeter contra la clase obrera”, ha destacado CNT.

La organización anarcosindicalista ha mostrado su repudio “hacia aquellos que pretenden volver a arrebatar a los trabajadores lo que les pertenece”, por lo que ha llamado a participar en las jornadas internacionales de solidaridad con el Bauen, previstas para este martes 15 y miércoles 16 de abril. “El Capital y sus gobiernos cómplices no tienen fronteras. Nuestra lucha contra todos ellos tampoco”, ha subrayado el sindicato. 

Este céntrico hotel de Buenos Aires había sido cerrado por sus dueños a finales de 2001, en pleno estallido económico y social. La maniobra fraudulenta de los empresarios dejó a todos los trabajadores en la calle. El 21 de marzo de 2003, un grupo de empleados unió sus fuerzas para conseguir que este mítico edificio de 20 plantas volviese a abrir sus puertas.

El modelo de autogestión permitió crear 130 puestos de trabajo y convirtió al Bauen “en un lugar de reunión y solidaridad para movimientos sociales, sindicatos y organizaciones de trabajadores, donde se realizaron cientos de jornadas de organización y debate, incluyendo eventos académicos y culturales”, señala el manifiesto internacional de solidaridad.

Ese mismo texto recuerda que el BAUEN “fue construido para el mundial de fútbol de 1978 con créditos de un banco del Estado -el BANADE- que nunca fueron pagados”. En aquel momento, Argentina sufría la sangrienta dictadura cívico-militar que asesinó a 30 mil personas. Los empresarios que levantaron el Bauen estaban entre los cómplices de aquellos crímenes.

Hace algunas semanas, los tribunales argentinos dictaminaron que la empresa Mercoteles -continuadora de la compañía original- es la dueña del edificio, por lo que ordenó el desalojo de la cooperativa. Los trabajadores y numerosas organizaciones sociales ya han advertido que están dispuestos a resistir. Asimismo, han reclamado una solución definitiva que garantice el futuro del Bauen, “una experiencia de autogestión que es ejemplo para el mundo”.