CNT llama a la huelga general

Imprimir

CNT, junto a sindicatos y movimientos sociales, ha convocado una huelga general para el próximo 26 de septiembre. Reconocemos en la huelga general la herramienta más contundente que tiene la clase trabajadora, con la que queda bien claro que sin nosotros el capital no puede funcionar. Un ejemplo de la importancia de la misma para la patronal son las limitaciones a las que se somete y la nueva regulación restrictiva que nos quieren imponer, ilegalizando “de facto” las pocas oportunidades legales que se mantienen para hacer huelga.

Nos sobran motivos para ir a la huelga general. La clase política hace tiempo que nos vendió a sus amos (el capital). El paro es el día a día de casi 6 millones de trabajadores, y mientras la banca se lleva el dinero de las arcas públicas, los gobiernos de turno desmantelan el sector público.

Las movilizaciones de la clase trabajadora ante este escenario han de ser contundentes. CNT hace un llamamiento a participar el 26 de septiembre en la huelga general. Debemos salir a la calle a exigir la derogación de las medidas adoptadas por el gobierno, no su negociación. Y no parar de movilizarnos hasta conseguirlo.

Este año tuvimos un hito importante, la huelga del 29 de marzo, que pese a no haber logrado su objetivo -la no aplicación de la nueva reforma laboral aprobada en este julio- supuso volver a bloquear el sistema de una manera masiva, aunque sólo fuera por 24 horas. Desde marzo, los ataques contra la clase trabajadora han ido superponiéndose uno a otro. Tiempo para poder haber sacado músculo y haber plantado cara con más huelgas generales. Indefinidas. Hasta lograr la no aplicación de las medidas, como poco.

Por ello, apostamos por abrir el ciclo de movilizaciones, planteando la huelga general de 24 horas del 26 de septiembre como una continuación de la del 29 de marzo. Continuación que debería haber venido antes de la aplicación de todas estas medidas, y que debería plantearse en clave ofensiva. Indefinida, de 48 horas.... sin que se quede en un paro simbólico de un día.

En contra del capital, huelga general.